El poder de las grandes preguntas

Actualizado: jul 7

“Nada da forma a nuestras vidas tanto como las preguntas que hacemos, las que nos rehusamos a hacer o las que nunca pensamos en hacer. Nuestras mentes, cuerpos, emociones y relaciones son literalmente influenciadas por nuestras preguntas.” - Sam Keen



Este artículo es un breve resumen de un gran libro que llegó a mis manos como regalo de mi amigo y copresentador del Podcast Hospitalidad Emprendedora, Albert Perez.

El libro se titula “Ask Powerful Questions” y decidí escribir y compartir este resumen porque se trata de mucho más que de realizar grandes preguntas.

Este libro y las técnicas que comparto en este artículo van de conectar con otras personas de manera genuina, de aprender de los demás, de ser vulnerable, de mediar conflictos tratando de llegar a su raíz, de educar y de todo un mundo de posibilidades que se abre ante nosotros por el simple hecho de saber realizar grandes preguntas.

Detente unos segundos y piensa en la importancia que tienen las preguntas que nos hacemos a nosotros mismos y a los demás. Gran parte de nuestro aprendizaje y desarrollo personal y profesional dependen de ellas, es por ello que creo que el contenido de este libro y artículo es muy interesante para cualquier persona que quiera seguir creciendo.

Cada persona tiene algo valioso para compartir, lo difícil suele ser llegar a ese valor. Por suerte, el saber realizar buenas preguntas nos permitirá alcanzarlo en cada una de las personas que se crucen en nuestro camino.


Los seres humanos estamos hechos para conectar y cada uno de nosotros vive su vida tratando de hacerlo. ¿Cuánto tiempo pasamos conectados a nuestros ordenadores y móviles? Muchísimo verdad. Las herramientas que leerás enseguida van de conectar con personas, cara a cara y en tiempo real. Ten presente la importancia que tienen las relaciones que forjamos a lo largo de la vida, nunca pierdas la oportunidad de conectar con alguien nuevo.

Las preguntas son las llaves que abren un sin fin de experiencias que están presentes en nuestro día a día. Las grandes preguntas abren una ventana a estas experiencias, diferencias y potenciales contribuciones y colaboraciones que cada uno de nosotros lleva en su mente.


Una de las grandes ventajas de conectar con otras personas, a través de buenas preguntas, es que nos permite desarrollar la confianza interpersonal. Esta confianza generada entre personas, nos permite trabajar y colaborar mejor los unos con los otros, y es el indicador número 1 según un estudio interno de Google, de los equipos de trabajo más innovadores y de alto rendimiento.


Exploremos los pasos clave para realizar grandes preguntas. Ten en cuenta que los pasos deben ser realizados en orden, debemos visualizar esta técnica como una pirámide en la cual cada paso se construye sobre el otro, cada uno es un cimiento que permite llegar al siguiente paso.


Te explicaré la importancia de cada paso y al final de cada uno compartiré una de las técnicas para llevarlo a cabo, técnica que podrás poner en práctica hoy mismo. Si te interesa aprender más, puedes descargarte este pdf gratuito en el cual profundizo en más técnicas específicas para cada uno de los pasos. Espero que lo disfrutes y lo encuentres de mucho valor.


Paso 1 – La Intención


La intención es una fuerza que puede impulsar la pregunta directamente al corazón de lo que más importa. La intención es la base para realizar grandes preguntas. Esta es la clave para conectar con otras personas ya que trae claridad acerca de “dónde” vienes y hacia “dónde” quieres ir con tus preguntas. Compartir tu intención permite que exista una completa transparencia en vez de que los demás se queden en meras suposiciones.

Todos sabemos que cuando suponemos algo nos solemos equivocar. Muchas veces, las heridas emocionales de nuestras relaciones son basadas en intenciones sin aclarar.

Cuando trabajas en tu intención, estás invitándote a ti mismo y a los demás a estirarte, crecer y evolucionar hacia algo más grande, algo con propósito. Esto te permitirá primero enfocarte en “quien eres” en vez de en “qué es lo que haces.”


Cuando definimos nuestra intención al hacer una pregunta le estamos diciendo a la otra persona: “Estoy dispuesto(a) a conocerte.”

Técnica para poner en práctica la intención


Ten muy clara tu intención antes de realizar una pregunta y compártela.


Complementaria a la intención está el enfoque de nuestra pregunta.

Los psicólogos son quizás los profesionales que mejor dominan el arte de preguntar, por ello me parece super interesante la información del artículo del Centro de Psicología de Bilbao, “Terapia centrada en soluciones: El arte de hacer buenas preguntas” escrito por Beatriz Alonso Sánchez. En terapia, las buenas preguntas ponen el foco en la solución sin negar importancia al problema.

Quieren que el paciente se dé cuenta que ya posee soluciones y herramientas para mejorar su situación. A través de las preguntas buscan darle un enfoque esperanzador.


Donde ponemos el enfoque, ponemos la acción. Entonces para complementar nuestra intención debemos tener muy claro cuál es el enfoque que queremos darle a nuestra conversación o entrevista.


Paso 2 – Rapport / Entendimiento




¿Qué es el rapport?

Una relación cercana y armoniosa en la cual las personas se comprenden entre si, entienden mutuamente sus emociones e ideas y se comunican de manera adecuada.


Rapport significa construir una relación basada en la confianza o que se mueve hacia ella. Esto requerirá que tomemos riesgos y nos mostremos vulnerables, y el premio será nuevas y más provechosas conversaciones y conexiones.


Cuando sentimos rapport con otra persona nos sentimos seguros de ser nosotros mismos, permitiéndonos estar totalmente en el presente.


Aquí nos solemos encontrar con nuestras primeras barreras, las cuales están basadas en el miedo.


El miedo a no ser querido nos impide conectar de manera genuina por no ser rechazados. El miedo de ser juzgados nos impide conectar con otras personas por no parecer tontos.


No te dejes dominar por tus miedos. Reconócelos, ponles nombre y ten el coraje de enfrentarlos.


Este paso va de crear conexiones con las personas con quienes conversamos. Al conectar de manera real con otra persona le estamos diciendo “Te reconozco y te veo en el aquí y ahora.”


Técnica para construir entendimiento con otras personas


Conecta con tu curiosidad de manera genuina, hazle caso y síguela.


Sin importar el miedo que se te presente, tu curiosidad natural acerca de otra persona, es una excelente puerta de entrada para conocerle y conectar.

Realiza preguntas que te vienen de forma natural desde una perspectiva de curiosidad y asombro, no permitas que tus miedos las entierren y tampoco fuerces una curiosidad “falsa”, se te va a notar.

Por ejemplo. Si conoces a una persona en un evento social y te llama la atención algo que lleva puesto, pregúntale al respecto, ¿Qué tipo de accesorio es? ¿Dónde lo consiguió? ¿Tiene algún significado para él o ella?


Otra técnica que me parece super interesante y aprendí en un artículo del blog Marginal Revolution del economista Tyler Cowen, es la de complementar tu pregunta con una introducción que incluya algún tipo de confesión o información acerca de ti mismo. Él explica su importancia como una manera de poner un cierto tipo de estándar a la respuesta por parte de la otra parte. En este caso, yo lo veo como una excelente manera de construir confianza.


Paso 3 – Apertura


No importa lo que hagamos hacia afuera, las palabras que digamos o las acciones que tomemos, necesitamos estar abiertos de mente y corazón para verdaderamente hacer buenas preguntas abiertas.


Cuando hablamos de conexiones, el opuesto a ser abierto es la necesidad de estar en lo cierto. Si siento la necesidad de estar en lo cierto, estoy cerrado a lo que tú dices, y tampoco estoy escuchando lo que dices. No estoy abierto a quien eres en el mundo o a tus deseos.


Hacer grandes preguntas crea nuevas posibilidades, no un resultado forzado. Dejar ir y olvidarte de tu necesidad de estar en lo correcto y permanecer abierto a todas las posibilidades es un gran cambio para generar nuevas oportunidades para ti y aquellos que te rodean.


Para que empieces tu camino hacia la apertura debes estar presente y poner atención a tus reacciones e impulsos. Tus impulsos son manifestaciones de tus miedos y son activaciones de tus respuestas emocionales. Una vez que un impulso ha sido activado, la próxima acción normalmente ya no es una decisión.


Realízate las siguientes preguntas:

  • ¿Qué hago cuando siento la necesidad de estar en lo cierto?

  • ¿Cuál es la historia que me cuento cuando tengo la necesidad de tener la razón?

  • ¿Cuál es la historia que me cuento cuando no estoy escuchando a la otra persona?

Cuando realizamos preguntas desde la apertura le estamos diciendo a la otra persona “Te escucho.” Y todos queremos ser escuchados ¿verdad?


Técnica a para conseguir la apertura


Dale nombre a tus impulsos. Identifica tus impulsos y empieza el proceso de revelar tus miedos.


Los miedos son reales y válidos pero no por ello nos deben dominar. Cuando le das nombre a tu debilidad, se muestra como una fortaleza. La autenticidad es la forma más verdadera.


Una vez que clarificas tu intención, creas conexiones y empiezas a abrirte, es momento de hacer preguntas abiertas. Las preguntas abiertas normalmente empiezan con ¿Por qué? ¿Qué? Y ¿Cómo?


Muy de la mano con mantener una posición abierta es el hecho de abandonar los supuestos o presunciones en las preguntas, uno de los 3 puntos clave que resalta Silvia Chauvin en el artículo “El arte de formular buenas preguntas” del blog Mujeres de Empresa.


Debemos evitar los supuestos ya que los mismos pueden o no ser compartidos por la otra persona.


¿Quieres seguir aprendiendo a realizar preguntas abiertas? Descárgate este pdf gratuito.


Paso 4 – La escucha activa


Para realizar buenas preguntas necesitas escuchar, confirmar que estás escuchando correctamente y luego demostrar que comprendes lo que se te dice de la mejor manera que puedes.


Cuando practicas la escucha activa tu mente cambia hacia las necesidades de los demás. Tu enfoque está en la persona compartiendo su historia, no en tu necesidad de estar en lo cierto.


Detente un segundo y ponte a pensar cómo cambiaría tu vida si pudieses escuchar sin prejuicios ni expectativas, sin buscar algún contenido en particular.


La escucha activa también contribuye a construir confianza y respeto ya que demuestra que estás dejando atrás tus prejuicios y te encuentras al servicios de los demás.


Cuando practicamos la escucha activa conectamos con los demás de tal manera que le decimos “Te comprendo.”


Técnica para practicar la escucha activa


Para acostumbrarte a practicar la escucha activa puedes empezar con la técnica de la escucha reflectiva. Puedes hacer esto “espejeando” lo que ha dicho la otra persona. Cada persona tiene una mirada y perspectiva única del mundo, si tu reflejas hacia otra persona su mirada particular, ambos podrán tener un mejor entendimiento de quienes son cada uno de ustedes. La escucha reflectiva tiene 2 partes muy importantes; cómo empiezan y cómo terminan.


Las frases de escucha reflectiva suelen empezar con:

Así que … Entonces, tu estás diciendo … Estoy escuchando … Luego tú decides como terminar la frase. Según tu elección, pueden haber 4 métodos distintos:

  • Verbatim: La manera más simple. Reflejas exactamente lo que la otra persona ha dicho, utilizando varias de las mismas palabras que ha utilizado.

  • Traducción: Reflejar lo que la otra persona ha dicho utilizando tus propias palabras.

  • Emociones no mencionadas: Puedes reflejar lo que percibes acerca de las emociones y sentimientos de la otra persona, aún si estas no han sido dichas explícitamente.

  • Conectando los puntos: Puedes conectar las diferentes ideas que la otra persona está compartiendo.

Paso 5 – Empatía



Primero empecemos aclarando la diferencia entre simpatía y empatía. Cuando la simpatía aparece en una conversación, tú sientes lo mismo que siente la persona que te está contando su historia y posiblemente pierdas tu foco. Quizás su historia suena tan similar a la tuya que te olvidas de lo que la otra persona está sintiendo y en vez, estás sintiendo lo que la historia te hace recordar de tu propia historia. En ese momento te encuentras en una ilusión. Piensas que estás escuchando a la otra persona cuando en realidad te estás escuchando a ti mismo.


Muchas veces caemos en este lugar de simpatía porque pensamos que es una buena manera de mostrarle a la otra persona que entendemos su dolor. Sin embargo, desde esta posición es muy difícil que podamos entenderles ya que estamos sometidos a nuestra propia perspectiva.


En cambio, la empatía nos permite mantenernos estables a la vez que comprendemos los sentimientos de la otra persona. Conectamos con su dolor porque nuestra experiencia nos permite entender lo que se siente estar en esa situación, pero aún así mantenemos la perspectiva que nos permite no sumergirnos en el dolor y perdernos en él. Desde la empatía podemos tener dos puntos de mira, el nuestro y el de la otra persona.


Al conectar con la perspectiva de la otra persona de manera real y genuina podemos hacer preguntas que nos permitan iluminar la verdad de la situación.


Al conectar de manera empática con las personas les queremos demostrar que estamos con ellas. Técnica para conectar con empatía


Comparte con la persona una descripción de cómo ella ve el mundo. Como si te convirtieses en el narrador, compartiendo como ocurre su vida en este momento a través de su perspectiva.


Para hacerlo correctamente debes alejarte del juicio. Si estás pensando que la otra persona está equivocada en la manera en cómo ve el mundo entonces estás pensando en ti mismo.


Ten en cuenta, que desde su perspectiva, ellos tienen la razón. Haz todo lo posible por encontrar algo de lo que están compartiendo que genuinamente despierte tu curiosidad y síguela. Recuerda que el juicio y la empatía son totalmente opuestos. Para separarte del juicio y acercarte a la empatía sigue tu curiosidad, aún cuando no estés de acuerdo con lo que escuchas.


Aparte del juicio y del juzgar, existen otras cosas que debemos evitar para hacer buenas preguntas. Estos consejos los extraje del blog de Vicens Vives, una fundación que trabaja para ofrecer materiales didácticos de máxima calidad para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. En su artículo titulado ¿Cómo hacer buenas preguntas para estimular el aprendizaje?, extraje los siguientes errores a evitar que me parecen importantes:

  • Repetir, reformular o contestar la pregunta antes que la otra persona lo haga. Esto toma especial importancia en la enseñanza. Hay que darles tiempo a los alumnos a que piensen.

  • Incluir muletillas como “¿verdad? ¿no?”. Esto incita a que confirmen tu postura en vez de que planteen la suya.

  • No salirte del guión. Tenemos que estar atentos a las respuestas y feedback que vamos recibiendo durante la conversación y salirnos del camino preestablecido.

  • Hacer varias preguntas a la vez. Esto puedo llegar a confundir.


Si quieres aprender más maneras de conectar de manera empática con las personas a través de las preguntas no te olvides de descargarte el pdf complementario.

Personalmente me ha encantado el contenido del libro "Ask Powerful Questions" y siento que he aprendido mucho con él. Algunas de las técnicas comentadas ya las he empezado a aplicar en mi día a día, especialmente las de construir rapport con mis equipos de trabajo y con los huéspedes de Sweet Accommodations y CoImpact Coliving.


Para mi las palabras y frases clave que resumen las enseñanzas de cómo hacer grandes preguntas para tener conversaciones de valor con otras personas son:

  • Intenciones claras y transparentes

  • Sigue a tu curiosidad sin miedo

  • Conecta de manera genuina

  • Olvídate de tus prejuicios

  • Acércate a otras personas con la mente y el corazón abierto

Si llegaste hasta el final de este artículo te doy mi más profundo agradecimiento.

Quizás lo que buscabas era una lista de preguntas abiertas para generar conversación y un clima de confianza en un ambiente social pero yo prefería explicarte un poco lo que vendrían a ser las entrañas de una buena pregunta.

Aún así, no te vayas sin lo que buscabas, te comparto este artículo escrito por Pau Forner Navarro para el sitio web de Habilidad Social “Las 50 mejores preguntas para conocer mejor a alguien.” Te dejo 3 de mis favoritas de esta lista:

  • Si tuvieras que transformarte en uno de tus amigos ¿Quién sería y por qué?

  • ¿Qué 3 cualidades aprecias más en una persona?

  • ¿Qué motivación mueve tu vida?

Espero este contenido te haya resultado valioso. Escríbeme y cuéntame lo que más y lo que menos te ha gustado.


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